Sábado, me levanto a comer porque tenía hambre,
Encontré un paquete de Morochas y papitas Lays, rico desayuno, flojera total!
Luego a la camita y a ver a Sebas y morshi que dormían
Ya no quería dormir más y regreso a la sala y veo tele.
Unos minutos más y comienzo a hacer bulla para que se levanten porque no quería tanto silencio y no quería estar sola.
Se despiertan y comenzamos a jugar.
Luego recuerdo que había cita con el doctor, pero morshi seguía molesto y yo sin entender por qué.
Vamos al auto y en el camino pregunto qué pasa.
Me dijo que le duele la cabeza por mi culpa porque me puse a pelear con él de madrugada, dice que durmiendo le golpeé la mano o se la empujé preguntándole que por qué me había insultado, que me alejé y me volví a quedar dormida molesta, que no me entiende por qué dije o hice eso si estábamos durmiendo. Que estoy demente!!
Y yo ni sabía de qué me estaba hablando.
Sólo me reí y le dije que seguro estuvo peleando con mi subconsciente, que no sabía de qué me hablaba, soy inoceeenteeee!!!
Llegamos al consultorio y comencé a contarle a Carlitos por messenger BB lo que me había sucedido en la madrugada con morshi.
Era una salita en donde habían seis asientos, tres en fila estaban ocupados por un par de señores con la cabeza blanca que hablaban en otro idioma, la tercera era una chica que sólo miraba y miraba.
Sólo una de las sillas del frente estaba desocupada, era la silladel medio. En el extremo derecho estaba sentada una señora que leía el periódico y que incomodé 3 veces proque se me caían los pelos despeinados hacia el costado y además el asa de la cartera y al otro extremo un señor gordito, alto barbón, que sólo mirando de reojo se le veía la panza que le sobresalía.
Como no quería que vieran lo que escribía, (siempre hay sapos en cualquier parte), me senté jorobada con los pelos hacia adelante, parecía loquita, en eso una carcajada me delató, levanté la mirada y todo el mundo me estaba mirando con cara de odio. Me sentía la niña de "El Aro"
Luego fuimos a comprar cerca a la casa y cruzando la pista le pregunté a morshi:
- qué marca de auto es ese Audi? morshi se empezó a reír y yo también.
Otra vez mi otro yo.
Finalmente y por la noche llegó Carlitos a ver una peli argentina que había bajado morshi (porque es un experto bajando pelis).
Después de haber visto toda la película no sé por qué se me ocurrió decir:
-parece que ha pasado bastante tiempo no?
- Carlitos me dijo: "por qué rorrita?"
- porque el tipo tiene bigote.
El protagonista había tenido y aparecido con bigote toooooda la película.
Es que hay cosas que ni qué, tengo o no tengo razón?
Abrí este blog con la finalidad de contar mis experiencias desde que conocí a mi esposo en Febrero de 2010, mis experiencias como mamá, como esposa, hija y amiga. Ahora, necesito pasar tiempo con mi familia y esto es algo que no puedo evitar, pero también debo saber sobrellevar las responsabilidades de mi trabajo y mi vida cotidiana. En resumen, me gustaría compartir con otras personas la dicha de ser madre y lo que esto conlleva. Ah! y si puedo ayudar a alguien con algunos tips, mucho mejor!
martes, 23 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
Tips para el cuidado de un bebé (creencias latinas)
Q las ronchitas, manchitas o zarpullido en la carita: talco de "Cruz blanca"
Q el susto: una "rezadita al bebe con huevito, con alumbre, azufre o simplemente con las manos sobre el cuerpecito y lo más importante no agradecerle a la persona que haya rezado al bebe.
O un enjuague con las hierbitas para el susto...
Q dolor d pancita, estreñimiento: frotar pomadita de azhares sobre su estomago.
Q el resfrío: bañadita con aguita tibia y hojas de eucalipto.
Como en todo ciudad existen sus propias creencias las cuales vienen desde siempre, Piura no es la excepción y desde que nació Sebas he ido viendo de cerca las enseñanzas de mi suegra que vienen de generación en generación, por ejemplo "limpiar la mala energía o el mal de ojo" de un bebe y es a lo que me gustaría profundizar con mi experiencia como mamá.
Muchas veces cuando somos padres primerizos, no sabemos lo que le puede estar ocurriendo a nuestro hijo y mucho más cuando escuchamos que llora y llora sin parar o cuando no puede dormir o cuando no quiere comer sin razón. Primero revisamos que haya comido y no tenga hambre, luego que tenga el pañal limpio, por último podemos revisar también que no tenga nada que le pueda estar incomodando en su cuerpecito como alguna etiqueta del polito o cualquier otra cosita.
Finalmente, sería bueno saber si es que el bebe está asustado o si es que lo han "ojeado", en ese caso, es bueno tener a la mano un huevo fresco (no refrigerado) de preferencia blanco y sin miedo, pasárselo por todo su cuerpecito, mucha gente lo hace rezando alguna oración que pueda servir para estos casos, y diciendo el nombre completo del bebe, otras personas lo hacen simplemente pasando el huevito con fe. En el Norte, se dice que si le solicitamos a otra persona que haga esta labor, no se debe de agradecer.
El resultado de pasarle el huevo lo veremos colocando un poco de agua en un vaso hasta la mitad y luego rompemos el huevo en el vaso con agua y veremos los resultados de este rezo.
Se dice que el huevo es como una esponja que absorve todo, sobre todo la mala energía del cuerpo por la sensibilidad de las células vivas que tiene. Esas células vivas absorven todas las vibraciones negativas que el cuerpo almacena ya sea por el stress, por las envidias, por los malos sentimientos de otras personas y esto se puede curar a través de la oración y/o del rezo.
Hay, también, otras explicaciones científicas como esta:
El huevo tiene carga positiva y se sabe que polos opuestos se atraen por lo tanto, cuando un bebe está estresado o con carga negativa, al pasarle el huevo por su cuerpecito, le estamos quitando todo lo negativo.
Vale recalcar que todos los "tips" inicialmente mencionados como el Talco de Cruz Blanca, Pomada de Azhares, etc los he utilizado para mi hijo con excelente resultados.
Aquí otra página interesante para las madres primerizas para este y otros temas más:
Baby Center
Q el susto: una "rezadita al bebe con huevito, con alumbre, azufre o simplemente con las manos sobre el cuerpecito y lo más importante no agradecerle a la persona que haya rezado al bebe.
O un enjuague con las hierbitas para el susto...
Q dolor d pancita, estreñimiento: frotar pomadita de azhares sobre su estomago.
Q el resfrío: bañadita con aguita tibia y hojas de eucalipto.
Como en todo ciudad existen sus propias creencias las cuales vienen desde siempre, Piura no es la excepción y desde que nació Sebas he ido viendo de cerca las enseñanzas de mi suegra que vienen de generación en generación, por ejemplo "limpiar la mala energía o el mal de ojo" de un bebe y es a lo que me gustaría profundizar con mi experiencia como mamá.
Muchas veces cuando somos padres primerizos, no sabemos lo que le puede estar ocurriendo a nuestro hijo y mucho más cuando escuchamos que llora y llora sin parar o cuando no puede dormir o cuando no quiere comer sin razón. Primero revisamos que haya comido y no tenga hambre, luego que tenga el pañal limpio, por último podemos revisar también que no tenga nada que le pueda estar incomodando en su cuerpecito como alguna etiqueta del polito o cualquier otra cosita.
Finalmente, sería bueno saber si es que el bebe está asustado o si es que lo han "ojeado", en ese caso, es bueno tener a la mano un huevo fresco (no refrigerado) de preferencia blanco y sin miedo, pasárselo por todo su cuerpecito, mucha gente lo hace rezando alguna oración que pueda servir para estos casos, y diciendo el nombre completo del bebe, otras personas lo hacen simplemente pasando el huevito con fe. En el Norte, se dice que si le solicitamos a otra persona que haga esta labor, no se debe de agradecer.
El resultado de pasarle el huevo lo veremos colocando un poco de agua en un vaso hasta la mitad y luego rompemos el huevo en el vaso con agua y veremos los resultados de este rezo.
Se dice que el huevo es como una esponja que absorve todo, sobre todo la mala energía del cuerpo por la sensibilidad de las células vivas que tiene. Esas células vivas absorven todas las vibraciones negativas que el cuerpo almacena ya sea por el stress, por las envidias, por los malos sentimientos de otras personas y esto se puede curar a través de la oración y/o del rezo.
Hay, también, otras explicaciones científicas como esta:
El huevo tiene carga positiva y se sabe que polos opuestos se atraen por lo tanto, cuando un bebe está estresado o con carga negativa, al pasarle el huevo por su cuerpecito, le estamos quitando todo lo negativo.
Vale recalcar que todos los "tips" inicialmente mencionados como el Talco de Cruz Blanca, Pomada de Azhares, etc los he utilizado para mi hijo con excelente resultados.
Aquí otra página interesante para las madres primerizas para este y otros temas más:
Baby Center
viernes, 12 de agosto de 2011
Excelente Primer Aniversario!!
Recuerdo que todo surgió de improviso.
Llamamos a dos de nuestros mejores amigos y testigos de hace un año para almorzar el sábado anterior a la casa.
Como siempre, mi esposo coció riquísimo para los 4. Sebastián feliz de tenernos en casita.
Mientras esperábamos la cena (me incluyo) y a Claudita con unas chelitas y gaseosita, el partido de Perú - Venezuela de la Copa América nos acompañaba del otro lado de la pantalla. Por un momento pensé que Clau no llegaría, pero llegó! un poquito tarde pero llegó!
En eso.... un gooooool!! que tuvimos que contener porque Sebastián se quedó dormido. Increíblemente Perú había hecho gol ante Venezuela. Increíblemente ese día Perú ganó el partido 4 a 1.
Terminó el partido.
Mientras almorzábamos, disfrutamos de una buena conversación. Surgió de todo un poco.
Por un lado el tema más común pero a la vez, lo que mueve a la gente, es decir... el amor, el amor el amor!. Por otro lado, la insurrección del mosquito!! más risas y más carcajadas.
Finalmente un acuerdo, una salida, un aniversario que nos unió y nos hizo reencontrarnos nuevamente.
El punto: Las Huaringas de Miraflores.
Llegamos Willy, Clau y yo esperando a Carlitos o Quinin como yo le digo, luego se unió al grupo (no recuerdo en qué momento) Andrés, el conejo.
Mientras esperábamos a Carlitos un traguito, pisco sour.
Seguíamos esperando a Carlitos y otro traguito más mientras la charla surgía muy espontáneamente, mi esposo interrogaba a Claudia y le contaba sobre cómo inició nuestra historia. Yo, calladita, sólo tomaba mi pisco sour.
Hasta que por fin llegó Carlitos, ya estábamos en el 2do pisco sour doble!
No sé en qué momento, perdí la memoria y sé que después de eso llegó Andrés.
Otro pisco sour doble más!
Tengo flashes de fotos en mi memoria como de comida, piqueo, gente, escaleras, baño, baño, baño y más baño.
En eso, recuerdo que Willy me preguntó qué me había hecho en la cara. Yo, totalmente perdida dije que no sabía y sólo atiné a echarle la culpa.
Y yo quería ir a bailar.
En algún momento nos paramos de la mesa, bajamos las escaleras y nos embarcaron en un taxi de regreso a casa.
En el camino con muchos baches, no sé por qué o es que estaban haciendo reparaciones en todas las calles? para nosotros el carro se movía demasiado y todo me daba vueltas.
Yo, más consiente "Señor, puede parar un minuto por favor?"
Abrimos las puertas y nos despojamos de todo lo que había en nuestros estómagos (una forma muy sutil para no decir que vomitamos todo lo que nos habíamos tomado y comido).
Llegamos a la casa y creo que yo estaba un poquito mejor que mi esposito.
A medio tambalearse, abrió la puerta de la casa, caminó hacia el cuarto y plop.
Vi a mi esposito caer encima de la cama boca a bajo al estilo Titanic.
Al día siguiente, una resaca infernal!!
A levantarse temprano porque habíamos quedado con los abuelos y mi mamá a tomar desayuno a las 8:30 de la mañana llevando chicharrones.
Excelente primer aniversario!!
(Ver album completo en la Galeria de Fotos)
Llamamos a dos de nuestros mejores amigos y testigos de hace un año para almorzar el sábado anterior a la casa.
Como siempre, mi esposo coció riquísimo para los 4. Sebastián feliz de tenernos en casita.
Mientras esperábamos la cena (me incluyo) y a Claudita con unas chelitas y gaseosita, el partido de Perú - Venezuela de la Copa América nos acompañaba del otro lado de la pantalla. Por un momento pensé que Clau no llegaría, pero llegó! un poquito tarde pero llegó!
En eso.... un gooooool!! que tuvimos que contener porque Sebastián se quedó dormido. Increíblemente Perú había hecho gol ante Venezuela. Increíblemente ese día Perú ganó el partido 4 a 1.
Terminó el partido.
Mientras almorzábamos, disfrutamos de una buena conversación. Surgió de todo un poco.
Por un lado el tema más común pero a la vez, lo que mueve a la gente, es decir... el amor, el amor el amor!. Por otro lado, la insurrección del mosquito!! más risas y más carcajadas.
Finalmente un acuerdo, una salida, un aniversario que nos unió y nos hizo reencontrarnos nuevamente.
El punto: Las Huaringas de Miraflores.
Llegamos Willy, Clau y yo esperando a Carlitos o Quinin como yo le digo, luego se unió al grupo (no recuerdo en qué momento) Andrés, el conejo.
Mientras esperábamos a Carlitos un traguito, pisco sour.
Seguíamos esperando a Carlitos y otro traguito más mientras la charla surgía muy espontáneamente, mi esposo interrogaba a Claudia y le contaba sobre cómo inició nuestra historia. Yo, calladita, sólo tomaba mi pisco sour.
Hasta que por fin llegó Carlitos, ya estábamos en el 2do pisco sour doble!
No sé en qué momento, perdí la memoria y sé que después de eso llegó Andrés.
Otro pisco sour doble más!
Tengo flashes de fotos en mi memoria como de comida, piqueo, gente, escaleras, baño, baño, baño y más baño.
En eso, recuerdo que Willy me preguntó qué me había hecho en la cara. Yo, totalmente perdida dije que no sabía y sólo atiné a echarle la culpa.
Y yo quería ir a bailar.
En algún momento nos paramos de la mesa, bajamos las escaleras y nos embarcaron en un taxi de regreso a casa.
En el camino con muchos baches, no sé por qué o es que estaban haciendo reparaciones en todas las calles? para nosotros el carro se movía demasiado y todo me daba vueltas.
Yo, más consiente "Señor, puede parar un minuto por favor?"
Abrimos las puertas y nos despojamos de todo lo que había en nuestros estómagos (una forma muy sutil para no decir que vomitamos todo lo que nos habíamos tomado y comido).
Llegamos a la casa y creo que yo estaba un poquito mejor que mi esposito.
A medio tambalearse, abrió la puerta de la casa, caminó hacia el cuarto y plop.
Vi a mi esposito caer encima de la cama boca a bajo al estilo Titanic.
Al día siguiente, una resaca infernal!!
A levantarse temprano porque habíamos quedado con los abuelos y mi mamá a tomar desayuno a las 8:30 de la mañana llevando chicharrones.
Excelente primer aniversario!!
(Ver album completo en la Galeria de Fotos)
martes, 9 de agosto de 2011
Mucho gusto, Don Antonio.
Ese olor característico a flores de cementerio me indicaba que ya estábamos en el lugar, tres o cuatro muchachitos se nos acercaron para ofrecernos cambiar las flores y limpiar su tumba. Los sentimientos de ansiedad y emoción me llenaron el alma y el espíritu, era un momento importante, iba a conocer a mi suegro, Don Antonio.
El Cementerio San José de Sullana nos abría sus puertas y yo en medio del silencio caminé hasta el bloque Santa Catalina I hasta que por fin llegó el momento.
Recuerdo perfectamente que cada tumba estaba en una fila perfectamente clasificada por letras y cada columna por números, él estaba en el B7.
Llegamos, el muchacho que nos acompañó pidió la llave, abrió la ventanita, cambió las flores, limpió el florero, le cambió de agua y ahí estaba. Primero lo saludó su esposa, luego su hijo y finalmente yo, su nuera.
-Mucho gusto Don Antonio, recuerdo que le dije. Vine a conocerlo, a agradecerle por darme la oportunidad de haber conocido a un extraordinario esposo como es su hijo. Le cuento que ya tiene un nieto, súper lindo y muy travieso, sobre todo muy sano. Se llama Sebastián Antonio, así como usted. Estoy segura que desde arriba lo cuidará mucho, le agradeceré también que cuide a su hijo, que tanta falta le hace tenerlo cerca, pero no se me ponga triste. Él me ha hablado mucho de Usted, tengo algunas fotos suyas y la verdad que es impresionante el parecido que hay entre usted y Billy. Cada vez que quiero pensar en mi suegro pues miro el rostro de mi esposo y listo. Espero pueda regresar pronto y volver a visitarlo. Para mí ha sido muy importante estar acá, pues es el abuelito de Sebas y mi suegro que tanto quise conocer. Sabe? Para mí mi papá es muy importante así que lo mismo pienso que significa usted para Billy. Le cuento que ya cumplimos un añito de casados, aunque le parezca increíble pero así es, yo sé que usted está presente en nuestro hogar siempre, siento su presencia, aunque parezca increíble pero le voy a pedir que nos ayude a mí y a Billy a seguir adelante con nuestro hogar. Hasta pronto Don Antonio.
Mi suegra se despidió y el muchacho cerró la ventanita.
Hasta ahora me llena de emoción contar esta anécdota que nunca olvidaré.
viernes, 22 de julio de 2011
De regreso a casa...
Resulta que ya era la hora de salir del hospital...
Lo miraba y lo veía tan frágil, tan delicado, tan dulce, tan tierno. Me producía cualquier sentimiento bonito. Era mi hijo y yo no lo podía creer, no podía creer que era mamá.
Tenía mucho miedo, no sabía qué hacer. No sabía si iba a poder darle de comer, si iba a poder atenderlo como debía, era madre primeriza y estaba "en cero".
A medio caminar o al menos intentándolo, me acercaba a su cuna y lo veía dormir. Gracias a Dios dormía casi todo el día. El parto no fue nada facil, después de horas interminables, estaba muy cansada.
Tenía que acostumbrarme a mi nueva vida.
Tuve muchos prejuicios en mi cabeza, todo me daba vueltas, de verdad fue muy estresante para mí, en ese momento no sabía si realmente estaba preparada, o no pero al final parece que lo logré.
Las primeras noche con Sebastián en casa no fueron muy dificil. Se despertaba casi después de casi cinco o seis horas, entonces pensé que si sería así de ahí en adelante, entonces sería genial ya que mucha gente me decía que se despertaría cada media hora, lo cual me asustaba mucho.
Fue pasando el tiempo y Sebas comenzó a hacer lo que la gente decía. Mis noches de sueño profundo se terminaron, me despertaba cada dos horas y a veces cada media hora para darle de comer. Gracias a Dios que me surtió de abundante leche para el bebe y de lucidez para no caerme.
Logré adquirir una rutina.
De día, papi se levantaba, se alistaba para ir a trabajar y mami y Sebas dormidos, ya sabía a qué hora le tocaba comer así que con una almohada verde en "u" que sabiamente me regaló Dieguito, un amigo de Willy del dojo, me ayudaba para colocar a Sebas delante de mí y poder darle de comer, luego a sacarle el famoso "chanchito y a dormir otra vez.
Todos los días, después de cada lactada, esperaba un par de horas un par de horas y a cambiarle el pañal. Por momentos, me daba hambre así que podía ir a la cocina prepararme algo rápido y regresar al dormitorio a comer.
Lo que la gente no me dijo es que el dolor era parte de ser madre incluso después de dar a luz.
Así pasaron los días hasta que Sebastian cumplió los 3 meses en donde comenzó a dormir un poco más, casi 8 o 9 horas a veces.
Comenzaron los dolores de los pezones, ya que un bebe cuando recién aprende a lactar jala como sea todo lo que huela a leche.
Mi esposo, muy sabio, buscando y buscando encontró a una señora en internet que le dijo que tenía una crema especial que no la vendían en el mercado local y que ella misma se encargaba de importarla para evitar el dolor de las madres que le daban de lactar a sus hijos. Esta crema milagrosa con lanolina se llama "Lansinoh" y que costaba S/.85.00 un envase de 56 gramos. Esta crema fue mi salvación. Sólo bastaba una gota de la crema y el dolor cesaba. Habían otras que no eran muy útiles ya que tenían que ser retiradas antes que el bebe empiece a lactar y esa no era la idea.
Aprendí en la clínica que era importante hacerse lavado de pezones con agua y algodón.
Gracias a Dios, Sebas nunca se enfermó. Habrá sido por la rutina de comer todos los días a la misma hora? o porque le gustaba dormir después de comer?
Lo miraba y lo veía tan frágil, tan delicado, tan dulce, tan tierno. Me producía cualquier sentimiento bonito. Era mi hijo y yo no lo podía creer, no podía creer que era mamá.
Tenía mucho miedo, no sabía qué hacer. No sabía si iba a poder darle de comer, si iba a poder atenderlo como debía, era madre primeriza y estaba "en cero".
A medio caminar o al menos intentándolo, me acercaba a su cuna y lo veía dormir. Gracias a Dios dormía casi todo el día. El parto no fue nada facil, después de horas interminables, estaba muy cansada.
Tenía que acostumbrarme a mi nueva vida.
Tuve muchos prejuicios en mi cabeza, todo me daba vueltas, de verdad fue muy estresante para mí, en ese momento no sabía si realmente estaba preparada, o no pero al final parece que lo logré.
Las primeras noche con Sebastián en casa no fueron muy dificil. Se despertaba casi después de casi cinco o seis horas, entonces pensé que si sería así de ahí en adelante, entonces sería genial ya que mucha gente me decía que se despertaría cada media hora, lo cual me asustaba mucho.
Fue pasando el tiempo y Sebas comenzó a hacer lo que la gente decía. Mis noches de sueño profundo se terminaron, me despertaba cada dos horas y a veces cada media hora para darle de comer. Gracias a Dios que me surtió de abundante leche para el bebe y de lucidez para no caerme.
Logré adquirir una rutina.
De día, papi se levantaba, se alistaba para ir a trabajar y mami y Sebas dormidos, ya sabía a qué hora le tocaba comer así que con una almohada verde en "u" que sabiamente me regaló Dieguito, un amigo de Willy del dojo, me ayudaba para colocar a Sebas delante de mí y poder darle de comer, luego a sacarle el famoso "chanchito y a dormir otra vez.
Todos los días, después de cada lactada, esperaba un par de horas un par de horas y a cambiarle el pañal. Por momentos, me daba hambre así que podía ir a la cocina prepararme algo rápido y regresar al dormitorio a comer.
Lo que la gente no me dijo es que el dolor era parte de ser madre incluso después de dar a luz.
Así pasaron los días hasta que Sebastian cumplió los 3 meses en donde comenzó a dormir un poco más, casi 8 o 9 horas a veces.
Comenzaron los dolores de los pezones, ya que un bebe cuando recién aprende a lactar jala como sea todo lo que huela a leche.
Mi esposo, muy sabio, buscando y buscando encontró a una señora en internet que le dijo que tenía una crema especial que no la vendían en el mercado local y que ella misma se encargaba de importarla para evitar el dolor de las madres que le daban de lactar a sus hijos. Esta crema milagrosa con lanolina se llama "Lansinoh" y que costaba S/.85.00 un envase de 56 gramos. Esta crema fue mi salvación. Sólo bastaba una gota de la crema y el dolor cesaba. Habían otras que no eran muy útiles ya que tenían que ser retiradas antes que el bebe empiece a lactar y esa no era la idea.
Aprendí en la clínica que era importante hacerse lavado de pezones con agua y algodón.
Gracias a Dios, Sebas nunca se enfermó. Habrá sido por la rutina de comer todos los días a la misma hora? o porque le gustaba dormir después de comer?
jueves, 14 de julio de 2011
Crónica de un nacimiento anunciado! y llegó Sebastian!
Nos habíamos quedado pegados con la serie 24 desde las 7 u 8 de la noche. Durante todo mi embarazo fue mi serie preferida ya que fue la que veía con Willy durante las largas noches de nuestros fines de semana solitos en el departamento.
Ya era 2 de enero y prefería distraer mi mente tratando de no pensar, cuándo nacerá, ya que era la pregunta que rondaba mi cabeza minuto a minuto y créanme que es mucho más estresante si es que todo el mundo te tortura con esa pregunta todo el tiempo.
Acababan de terminar las fiestas de Navidad y Año Nuevo y por otro lado sólo pensaba que gracias a Dios que todavía no había nacido porque los cuetes hubieran colmado nuestra paciencia y probablemente hubiera salido a gritar a los muchachos del condominio por haberlo despertado.
Pasaban las horas y no había nada que nos agotara de ver 24, él me la enseñó y fue mi pasatiempo por mucho tiempo hasta ahora.
Eran apróximadamente las 2:30 de la madrugada y algo no me dejaba respirar, me asusté y simplemente decidí sentarme en la cama. No me pasó. Sólo atiné a pararme de la cama y le dije "ya es la hora".
Nos alistamos y él todo nervioso puso algunas cosas más en el maletín y nos fuimos a la clínica.
Apenas llegamos, me hicieron entrar por emergencia. Una enfermera mayorcita, me midió la presión, la temperatura y me dijo "ya estás en dilatación 2 así es que te quedas".
Subí a mi habitación y todo el cuerpo me temblaba. No era para menos, no? Era madre primeriza y no sabía lo que me iban a hacer, aunque todas las enfermeras y obstetrices eran muy buenas y me daban mucha confianza pero igual, no sabía lo que iba a suceder.
Me puse mi bata y en menos de media hora ingresó otra enfermera para "prepararme".
Me llevaron como a las 2:30 de la tarde a la "sala de preparación" para inducirme el parto y esperar mientras llegaba a la máxima dilatación.
Eran las 3 de la tarde y yo ya estaba en dilatación 5-6, me pusieron el epidural a mi solicitud.
Sebastian no se acomodaba y parece que le gustó estar dentro de mi panza porque no quería seguir bajando. Me hicieron caminar y ni aún así.
El epidural sólo me duró 2 horas exactas y a las 5 de las tarde yo ya estaba en dilatación 8-9 y Sebastian seguía sin querer salir y con el dolor continuaba cada vez más fuertes según las contracciones cada 1 minuto. Quería otra epidural, pero ya!
Ya habían pasado demasiadas horas y Sebas nada de nada, mi doctor decidió romper la fuente para darle "un empujoncito," pero nada.
A las 6 de la tarde decidieron operarme y hacerme cesárea, casi me muero porque ya había escuchado tantas historias traumantes por el corte y posterior a la operación que simplemente estaba aterrorizada.
Todo sucedió tan rápido que a partir de ahí lo único que sentía era dolor y miedo.
De inmediato el doctor ordenó mi traslado a la sala de operaciones.
Me trasladaron en camilla y apenas salí de la sala de preparación, me sentía como en las películas como cuando enfocan el techo y se ven sólo focos fluorescentes a lo largo de todo el pasillo.
Por fin llegué a las 6:15 de la tarde a la sala de operaciones, me comencé a desesperar porque no veía a mi esposo. Hasta que lo vi entrar a la sala de operaciones por fin me volvió la calma. Le dije que sostenga mi mano, él no me entendía porque yo estaba con oxígeno y una mascarilla en la cara.
Sentí nuevamente el epidural y casi casi me dormía.
Tenía una sábana delante de mí que no me permitía ver hacia adelante. La cara de Willy me lo decía todo.
Sólo sentía como si me arrancaran la piel.
En eso, alrededor de las 6:30 p.m. del 3 de enero, 2011 nació mi primogénito. Su llanto me hizo llorar y le dije a Willy que lo amaba y que me de un beso. No me entendió y sólo me dio la mano y me dijo que me amaba también.
Este es el inicio de mi aventura como mamá, pensé.
Ya era 2 de enero y prefería distraer mi mente tratando de no pensar, cuándo nacerá, ya que era la pregunta que rondaba mi cabeza minuto a minuto y créanme que es mucho más estresante si es que todo el mundo te tortura con esa pregunta todo el tiempo.
Acababan de terminar las fiestas de Navidad y Año Nuevo y por otro lado sólo pensaba que gracias a Dios que todavía no había nacido porque los cuetes hubieran colmado nuestra paciencia y probablemente hubiera salido a gritar a los muchachos del condominio por haberlo despertado.
Pasaban las horas y no había nada que nos agotara de ver 24, él me la enseñó y fue mi pasatiempo por mucho tiempo hasta ahora.
Eran apróximadamente las 2:30 de la madrugada y algo no me dejaba respirar, me asusté y simplemente decidí sentarme en la cama. No me pasó. Sólo atiné a pararme de la cama y le dije "ya es la hora".
Nos alistamos y él todo nervioso puso algunas cosas más en el maletín y nos fuimos a la clínica.
Apenas llegamos, me hicieron entrar por emergencia. Una enfermera mayorcita, me midió la presión, la temperatura y me dijo "ya estás en dilatación 2 así es que te quedas".
Subí a mi habitación y todo el cuerpo me temblaba. No era para menos, no? Era madre primeriza y no sabía lo que me iban a hacer, aunque todas las enfermeras y obstetrices eran muy buenas y me daban mucha confianza pero igual, no sabía lo que iba a suceder.
Me puse mi bata y en menos de media hora ingresó otra enfermera para "prepararme".
Me llevaron como a las 2:30 de la tarde a la "sala de preparación" para inducirme el parto y esperar mientras llegaba a la máxima dilatación.
Eran las 3 de la tarde y yo ya estaba en dilatación 5-6, me pusieron el epidural a mi solicitud.
Sebastian no se acomodaba y parece que le gustó estar dentro de mi panza porque no quería seguir bajando. Me hicieron caminar y ni aún así.
El epidural sólo me duró 2 horas exactas y a las 5 de las tarde yo ya estaba en dilatación 8-9 y Sebastian seguía sin querer salir y con el dolor continuaba cada vez más fuertes según las contracciones cada 1 minuto. Quería otra epidural, pero ya!
Ya habían pasado demasiadas horas y Sebas nada de nada, mi doctor decidió romper la fuente para darle "un empujoncito," pero nada.
A las 6 de la tarde decidieron operarme y hacerme cesárea, casi me muero porque ya había escuchado tantas historias traumantes por el corte y posterior a la operación que simplemente estaba aterrorizada.
Todo sucedió tan rápido que a partir de ahí lo único que sentía era dolor y miedo.
De inmediato el doctor ordenó mi traslado a la sala de operaciones.
Me trasladaron en camilla y apenas salí de la sala de preparación, me sentía como en las películas como cuando enfocan el techo y se ven sólo focos fluorescentes a lo largo de todo el pasillo.
Por fin llegué a las 6:15 de la tarde a la sala de operaciones, me comencé a desesperar porque no veía a mi esposo. Hasta que lo vi entrar a la sala de operaciones por fin me volvió la calma. Le dije que sostenga mi mano, él no me entendía porque yo estaba con oxígeno y una mascarilla en la cara.
Sentí nuevamente el epidural y casi casi me dormía.
Tenía una sábana delante de mí que no me permitía ver hacia adelante. La cara de Willy me lo decía todo.
Sólo sentía como si me arrancaran la piel.
En eso, alrededor de las 6:30 p.m. del 3 de enero, 2011 nació mi primogénito. Su llanto me hizo llorar y le dije a Willy que lo amaba y que me de un beso. No me entendió y sólo me dio la mano y me dijo que me amaba también.
Este es el inicio de mi aventura como mamá, pensé.
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